Asociación Económica Integral Regional ¿Nuevo Orden Mundial?
- Allende, Valdez y Valer
- 24 nov 2020
- 11 min de lectura

Basándonos en el concepto de Orden Mundial de Kissinger, como “una concepción que varía de acuerdo a cada región del mundo sobre la estructura y distribución de poder que debe ser aplicada a nivel mundial”, consideramos importante analizar su relación con la Asociación Económica Integral Regional (RCEP por sus siglas en inglés) firmada tras ocho años de negociación, el 16 de noviembre del presente año. Al ser el tratado de libre comercio más grande del mundo, sus miembros suman aproximadamente un tercio de la población y un tercio del PBI y comercio mundial (McDonald, 2020). De sus miembros destacamos al grupo “ASEAN+3”, es decir más China, Japón y Corea del Sur, pues un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Japón señaló el año pasado que las negociaciones sobre un acuerdo de libre comercio trilateral entre estas potencias de Asia Oriental se activarán gracias al RCEP y en un discurso a principios de noviembre, el presidente Xi Jinping prometió "acelerar las negociaciones sobre un tratado de inversión China-Unión Europea y el acuerdo de libre comercio China-Japón-República de Corea (Petri & Plummer, 2020). Aunque estos tres países constantemente se mueven en el tiempo entre tensiones, cooperación, competencia, conflicto y poder, sus mecanismos y códigos geopolíticos se verán impulsados por el RCEP, pues promoverá un crecimiento mutuamente beneficioso para sus miembros, y los que son parte del “+3” ganarán influencia en todo el mundo, pues no sólo tienen acuerdos bilaterales con varios de los miembros del RCEP, sino que al excluir a Estados Unidos surge la oportunidad de recuperarse bajo nuevas reglas comerciales mediante el multilateralismo y el libre comercio.
“Una concepción que varía de acuerdo a cada región del mundo sobre la estructura y distribución de poder que debe ser aplicada a nivel mundial”
La ausencia de Estados Unidos en este acuerdo, hace que muchos lo consideren como una extensión de la influencia de China en la región. En este contexto, es importante reconocer que China tiene un papel cada vez más preponderante en el perfeccionamiento de la integración de ASEAN y la influencia económica china en Asia Oriental, mientras que la de Estados Unidos disminuye relativamente. Para China, en base a los lineamientos del RCEP, la distribución de poder en la región podría incrementar a su favor, gracias a que sus miembros tendrán un mejor acceso a los considerables medios económicos para financiar los proyectos de infraestructura de la Nueva Ruta de la Seda (China Power Team, 2020) y, aprovechando las favorables reglas de origen del acuerdo, será más atractiva para inversión extranjera y fortalecerá su conectividad con el mundo. En esta misma línea, como fue mencionado en anteriores artículos, China podrá aprovechar su influencia económica para obtener beneficios políticos y alinear las políticas de sus socios con sus propios intereses. Además, al ser el primer acuerdo multilateral del que China es parte, mejorará y fortalecerá sus relaciones con sus vecinos, pues como dice Li Keqiang, Primer Ministro de China, el RCEP “en las actuales circunstancias globales, trae un rayo de luz y esperanza en medio de las nubes” (BBC News, 2020). Sin duda este nuevo acuerdo, permitirá que China fortalezca lazos culturales, mientras pone en marcha a sus empresas estatales y reorienta gran parte de la economía mundial hacia ella.

"El RCEP en las actuales circunstancias globales, trae un rayo de luz y esperanza en medio de las nubes”
Del lado de Japón como otro de los miembros del grupo “+3”, hay que saber que el RCEP representa una pieza clave que encaja a la perfección con lo que su agenda de política exterior y lista de intereses enmarcan desde hace ya buen tiempo. Recordemos que, desde la Segunda Guerra Mundial, Japón se mantuvo convenientemente subordinado a Estados Unidos, y no fue hasta 1976 bajo el gabinete del Primer Ministro Takeo Fukuda, que el denominado País del Sol Naciente emprendió una serie de ajustes en su política exterior, siendo así el Asia el nuevo objetivo de la diplomacia japonesa. En esa misma línea, surgieron intenciones significativas por reforzar relaciones con sus vecinos, por lo que “los intereses económicos japoneses, así como la creciente necesidad de construir una política exterior más independiente que no fuera reactiva o dependiente, proporcionaron la base para un cambio gradual en los tratos de Japón con el mundo” (Tankha, 2005). Es así como el RCEP plasma la consecución de todo lo mencionado, ya que se convierte en el primer acuerdo comercial del país con China y Corea del Sur, sus mayores socios comerciales. Además, fuera de los importantes beneficios económicos que este tratado generaría, este hecho permite confirmar que el RCEP definitivamente puede considerarse como una de las extensiones más evidentes de la influencia de China en la región. Esto último es importante, ya que como bien hemos mencionado, Japón ha estado emprendiendo esfuerzos por tener una política exterior más independiente de occidente, y el hecho de estar inclinándose comercialmente hacia China vía el RCEP, pone en relieve la influencia, poder y asertividad del Gigante Asiático al mismo tiempo que la pérdida de liderazgo norteamericano y sus no tan oportunas medidas aislacionistas.

“Los intereses económicos japoneses, así como la creciente necesidad de construir una política exterior más independiente que no fuera reactiva o dependiente, proporcionaron la base para un cambio gradual en los tratos de Japón con el mundo”
Para comprender la conducta de Corea del Sur respecto de este nuevo tratado de libre comercio, es necesario indagar sobre ciertas variables. En primer lugar, Corea del Sur es el sexto socio comercial más importante de Estados Unidos en el mundo, siendo que el flujo comercial entre ambos alcanzó en 2019, los 168.6 billones de dólares. Esta alianza estratégica se afianzó tras la invasión norcoreana en 1950, frente a lo cual Estados Unidos lideró una intervención en defensa de Corea del Sur. Asimismo, pese a las tensiones que se generaron a raíz de la conducta conciliadora del presidente surcoreano Moon respecto de Corea del Norte, la cooperación y el intercambio económico entre ambos países se ha mantenido. A su vez, China es un importante socio comercial de Corea del Sur, pese a que “más del 80% de la población surcoreana ve al gigante asiático como una amenaza” (Min, 2020). Por consiguiente, al ser un socio comercial importante para China y un aliado estratégico para Estados Unidos, Corea del Sur se encuentra en una situación geopolítica compleja lo cual la obliga a mantener tanto un equilibrio en su acercamiento a ambas superpotencias como posturas pragmáticas en cuanto a su política exterior con ambos actores. En términos de poder, Corea del Sur es una potencia económica y tecnológica importante, por lo que es considerada uno de los más grandes signatarios de este mega acuerdo. Es así que frente al paradigma aislacionista impulsado por Donald Trump, vemos que Corea del Sur mantuvo una perspectiva a favor del multilateralismo y la cooperación económica, lo cual también explica su presencia en este acuerdo tan importante que pretende sentar las bases de una nueva estructura comercial en la región.

“Más del 80% de la población surcoreana ve al gigante asiático como una amenaza”
En síntesis, la firma del RCEP en un contexto tan complejo a raíz de la crisis sanitaria internacional, demuestra la determinación de los países de la región de optar por el multilateralismo y el libre comercio como parte de su estrategia de recuperación en la era post covid. En este sentido, su contenido resulta beneficioso para los intereses hegemónicos de China, y no cabe duda de que los aprovechará en su totalidad, sobre todo mientras Estados Unidos continúe dándole la espalda al multilateralismo y su postura global se mantenga incierta. Asimismo, tener presente que esta sorpresiva cooperación entre Japón y China, denota tanto el grado de influencia del gigante asiático a nivel regional y global, como el férreo compromiso por hacer del Asia un centro de poder aún más preponderante. En el caso de Corea del Sur, su presencia en el acuerdo responde a la afinidad del presidente Moon Jae-in por una agenda neoliberal en la región y su búsqueda de una mayor cuota de poder en el escenario internacional. Ergo, consideramos que Estados Unidos necesita reequilibrar sus estrategias económicas y de seguridad, así como redefinir sus prioridades para mantener su liderazgo internacional; pues no cabe duda que el RCEP puede significar el inicio de una reconfiguración no solo del orden económico regional sino también del orden mundial, siendo que involucra varios actores de peso dentro del sistema internacional actual.
Regional Comprehensive Economic Partnership
New World Order?
Based on Kissinger's concept of World Order, as "the concept held by a region or civilization about the nature of just arrangements and the distribution of power that should be applied to the entire world", we consider important to analyze its relationship with the Regional Comprehensive Economic Partnership (RCEP) signed after eight years of negotiation, on November 16 of this year. As the largest free trade agreement in the world, its members account for approximately one third of the population and one third of world GDP and trade (McDonald, 2020). Among its members, we highlight the group "ASEAN + 3", that is China, Japan and South Korea, as a spokesman of the Ministry of Foreign Affairs of Japan pointed out last year that the negotiations on a trilateral free trade agreement between these East Asian powers will be activated thanks to the RCEP, and in a speech in early November, President Xi Jinping promised to "accelerate negotiations on a China-European Union investment treaty and the China-Japan-Republic of Korea free trade agreement (Petri & Plummer, 2020). Although these three countries constantly move through time between tensions, cooperation, competition, conflict and power, their geopolitical codes and mechanisms will be boosted by the RCEP, as it will promote mutually beneficial growth for their members, and those who are part of the "+3" will gain influence around the world, since not only do they have bilateral agreements with several members of the RCEP, but also, by excluding United States, they have the opportunity to recover under new trade rules through multilateralism and free trade.
"The concept held by a region or civilization about the nature of just arrangements and the distribution of power that should be applied to the entire world"
The absence of the United States in this agreement, makes many people consider it as an extension of China's influence in the region. In this context, it is important to recognize that China is playing an increasingly prominent role in perfecting ASEAN integration and chinese economic influence in Eastern Asia, while the United States’ influence is relatively diminishing. For China, based on the RCEP guidelines, the distribution of power in the region could increase in its favor, thanks to the fact that its members will have better access to the considerable economic means to finance the infrastructure projects of the New Route of the Seda (China Power Team, 2020) and, by taking advantage of the favorable rules of origin of the agreement, China will be more attractive for foreign investment and will strengthen its connectivity with the world. Related to this, as mentioned in previous articles, China will be able to take advantage of its economic influence to obtain political benefits and align the policies of its partners with its own interests. In addition, being the first multilateral agreement in which China is a party, it will improve and strengthen its relations with its neighbors, because as Li Keqiang, Prime Minister of China, says, the RCEP “under the current global circumstances, brings a ray of light and hope amid the clouds” (BBC News, 2020). Without a doubt, this new agreement will allow China to strengthen cultural ties, while starting up its state-owned companies and redirecting a large part of the world economy towards her.
"The RCEP under the current global circumstances, brings a ray of light and hope amid the clouds”
On Japan's side, as another member of the "+3" group, it is important to know that the RCEP represents a key piece that fits perfectly with what its foreign policy agenda and list of interests have been framing for quite some time. Let's remember that, since World War II, Japan remained conveniently subordinated to the United States, and it was not until 1976 under the cabinet of Prime Minister Takeo Fukuda that the so-called Land of the Rising Sun undertook a series of adjustments in its foreign policy, with Asia thus becoming the new target of Japanese diplomacy. Along the same lines, significant intentions emerged to strengthen relations with its neighbors, so that "Japanese economic interests, as well as a growing need to build a more independent foreign policy that was not reactive or dependent, provided the basis for a gradual shift in Japan's dealings with the world" (Tankha,2005). Thus, the RCEP embodies the achievement of all of the above, as it becomes the country's first trade agreement with China and South Korea, its largest trading partners. Furthermore, apart from the important economic benefits that this treaty would generate, this fact confirms that the RCEP can definitely be considered as one of the most evident extensions of China's influence in the region. The latter is important, since as we have mentioned, Japan has been undertaking efforts to have a more independent foreign policy from the West, and the fact that it is leaning commercially toward China via the RCEP highlights the influence, power, and assertiveness of the Asian Giant at the same time as the loss of American leadership and it's not-so-timely isolationist measures.
"Japanese economic interests, as well as a growing need to build a more independent foreign policy that was not reactive or dependent, provided the basis for a gradual shift in Japan's dealings with the world"
In order to understand South Korea’s behavior towards this new FTA, it is necessary to examine certain aspects. First of all, South Korea is the sixth most important trading partner for the United States around the world given the fact that the trade flow between both reached 168,6 billion dollars. This strategic alliance strengthened after the North Korean invasion in the 1950, towards which the United States led an intervention in defense of South Korea. Likewise, despite the tensions generated due to the conciliating will of South Korean president Moon towards North Korea, cooperation and economic exchange between the two countries has remained stable. Besides that, China is an important trading partner for South Korea, despite the fact that “more than 80% of the South Korean population perceives China as a threat” (Min, 2020). Therefore, as South Korea is both an important trading partner for China and a strategic ally for the United States, its geopolitical situation is complex, which obliges it to maintain two things; an equilibrium in its approach to both superpowers and pragmatic positions in regard to foreign policy with these two actors. In terms of power, South Korea is an important economic and high tech power, which makes them one of the great signatories of this mega agreement. As a consequence, we can observe that South Korea has kept a perspective in favor of multilateralism and economic cooperation despite President Trump’s paradigm of isolation. This also explains South Korea’s presence in the important agreement that pretends to set the bases of a new trading structure in the region.
“More than 80% of the South Korean population perceives China as a threat”
To sum up, signing the RCEP in such a complex context as a result of the international health crisis, shows the determination of the countries of the region to opt for multilateralism and free trade as part of their recovery strategy in the post-covid era. In this sense, its content is beneficial to China’s hegemonic interests, and there is no doubt that it will take full advantage of them, especially as the United States continues to turn its back on multilateralism, and its global position remains uncertain. Also, it is important to keep in mind that this surprising cooperation between Japan and China denotes both the degree of influence of the Asian giant at a regional and global level, as well as the strong commitment to make Asia an even more preponderant center of power. In the case of South Korea, its presence in the agreement responds to President Moon Jae-in’s affinity for a neoliberal agenda in the region, and his search for a greater share of power on the international scenario. Ergo, we believe that the United States needs to rebalance its economic and security strategies, as well as redefine its priorities to maintain its international leadership; since there is no doubt that the RCEP can mean the beginning of a reconfiguration not only of the regional economic order but also of the world order, as it involves several important actors within the current international system.
BBC News. (2020). RCEP: Asia-Pacific countries form world's largest trading bloc. Obtenido de: https://www.bbc.com/news/world-asia-54949260
China Power Team. (2020). How Will the Belt and Road Initiative Advance China’s Interests? Obtenido de Center for Strategic and International Studies: https://chinapower.csis.org/china-belt-and-road-initiative/
Kissinger, H. (2014). World Order: Reflections on the Character of Nations and the Course of History. Estados Unidos: Penguin Books.
McDonald, T. (2020). What is the Regional Comprehensive Economic Partnership (RCEP)?. Obtenido de: https://www.bbc.com/news/business-54899254
Min, Ch. (2020) South Korea is caught between China and the United States. Carnegie Endowment for International Peace. Recuperado de: https://carnegieendowment.org/2020/10/21/south-korea-is-caught-between-china-and-united-states-pub-83019
Petri, P. & Plummer, M. (2020). RCEP: A new trade agreement that will shape global economics and politics. Obtenido de Brookings Institution: https://www.brookings.edu/blog/order-from-chaos/2020/11/16/rcep-a-new-trade-agreement-that-will-shape-global-economics-and-politics/
Tankha, B. (2005). Japan's Role in the Forthcoming World Order - Strengthening Cooperation in Asia: Japan and India. 23/11/2020, de Institute for International Policy Studies of Tokyo. Sitio web: https://nippon.zaidan.info/seikabutsu/2005/00424/pdf/0003.pdf



Interesante opinión sobre la proyección de China en el contexto geopolítico.
Muy interesante análisis de la importancia del RCEP y de las nuevas dinámicas internacionales aplicadas en el contexto asiático e internacional. El cambio de gobierno de Estados Unidos hace pensar en una mejora de las relaciones entre las dos mayores economías globales, al igual que la salida de la India deja perplejos, debido al peso que aquél país tiene a nivel económico y en el balance político.
El RCEP ejemplifica como se pueden conciliar intereses diversos en materia comercial. Sin lugar a dudas, la tradición mercantil y el volumen de ingresos económicos que implica el comercio internacional a los países del Asia y el Pacífico han promovido la consolidación del acuerdo. En un creciente tendencia de las relaciones internacionales en la que la delgada línea entre lo político y lo comercial parece cada vez más difusa, queda la duda de los motivos reales de la salida de India del RCEP. El deterioro de las relaciones entre China e India -como los enfrentamientos en zonas fronterizas- serán la razón de esta decisión o India no estaba preparada para el proceso de liberación económica?
Un artículo bastante interesante que resalta las últimas dinámicas del continente asiático. Quizá sea ahora un nuevo modelo de paradigma que fortalezca a los Estados. También será interesante ver cuál es el nuevo desarrollo que tendrá Washington con la nueva administración
Su análisis sobre la cuestión relacionada al RCEP y todo lo que abarca su desarrollo no solo en la región asiática, sino para el mundo ha sido sumamente enriquecedor. Asimismo, no existe duda alguna que la gestión estadounidense liderada por Donald Trump ha significado un retroceso sobre las acciones anteriormente realizadas, siendo que como se evidencia, ha motivado a las potencias hegemónicas y buscar nuevas maneras para mantenerse relevante durante la situación pandémica. No obstante, la figura del orden mundial puede que en sus momentos actuales presente variaciones sobre sus bases, pero ello no logra implicar por si solo que actores como China puedan tomar la batuta en un futuro próximo. Pues es necesario reconocer que para obtener la posición…